Informalidad laboral en Argentina: ¿Es necesaria una reforma?

Este último tiempo se ha hablado mucho de la reforma laboral, o “modernización” en palabras del propio gobierno, para tratar de quitarle la connotación, según ellos, negativa a la palabra “reforma”.

Esto surgió luego de las elecciones legislativas a nivel nacional y que, tras la victoria del gobierno, confirmaron que llamarían a sesiones extraordinarias con el nuevo congreso para tratar la “modernización” laboral y una reforma impositiva.

¿Es necesario una reforma laboral? O quizás, como dicen algunos economistas “la reforma laboral ya la hizo el mercado”. No solo se deben tener en cuenta los derechos “ganarían” aquellas personas que se pasen a la formalidad, sino que es importante el impacto que tendría un aumento de la formalidad en la sostenibilidad del sistema previsional.

A continuación, se desarrollan el marco legal del empleo, la estructura de este, sus características, sus resultados y que podría cambiar con el probable proyecto de ley que envíe el gobierno.

Marco normativo

El derecho al trabajo tiene su origen en la Constitución Nacional, específicamente el artículo 14 y el 14 bis. En cuanto a las leyes más específicas que regulan los regímenes laborales y de la seguridad social se encuentran: Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744, Ley de Empleo N° 24.013 y Ley de Riesgos del Trabajo N° 24.557, entre otras (Ministerio de Justicia, s. f.).

De igual manera, existen los Convenios Colectivos de Trabajo, en los que se establecen acuerdos salariales y condiciones laborales para un sector productivo especifico. Son contratos entre los sindicatos de un determinado sector de actividad y el empleador, grupo de empleadores o una organización representativa de una misma actividad (cámaras o federaciones) (Ministerio de Trabajo, s. f.).

De acuerdo con la ley Nº 14.250, los convenios no solo serán obligatorios para quienes las suscribieren, sino también para todos los trabajadores y empleadores de la actividad, siguiendo ciertas condiciones establecidas por la ley.

Estructura del empleo argentino

Siguiendo las presentaciones sobre el mercado del trabajo realizadas por el INDEC para el cuarto trimestre de 2024 y, teniendo en cuenta que representa a 29,8 millones de personas de 31 aglomerados urbanos, se pueden obtener algunas conclusiones.

Para el último trimestre de 2024, la Población Económicamente Activa (PEA) de los 31 aglomerados urbanos era de 14,5 millones de personas, siendo el 48,8% de la población total. De estas 14,5 millones de personas, el 6,4% se encontraban desocupadas, es decir, menos de 1 millón de personas.

A grandes rasgos el mercado laboral se puede dividir en 2 grandes secciones, la primera de ellas es la más clara y establece la formalidad o informalidad de las personas. La segunda, determina concretamente que categoría ocupacional le corresponde a cada persona.

Del total de personas ocupadas, el 72,3% son asalariados, representando a 9,8 millones de personas, en tanto que los 3,8 millones restantes representan el 27,7% restante de no asalariados. Entre los no asalariados, los cuentapropistas y patrones representan el 98,8%.

En cuanto a los cuentapropistas, representan a los monotributistas y autónomos, que son regímenes diferentes para trabajadores independientes (Ministerio de Economía).

El trabajador autónomo es aquel que realiza una actividad económica, de forma habitual, personal y directa a título lucrativo, sin contrato de trabajo; en tanto que el monotributo es un régimen para pequeños contribuyentes, que unifica el pago de IVA y Ganancias con los aportes jubilatorios y la obra social.

Si lo analizamos en términos de informalidad, el 42 % de las personas ocupadas se encuentran en la informalidad, es decir, 5,7 millones de personas (INDEC, 2024).

Para los ocupados independientes (patrones y cuentapropistas) esto significa que no cumplen con sus obligaciones tributarias, contables y previsionales ligadas al desarrollo de su propia actividad económica.

En cuanto a los ocupados dependientes (asalariados y trabajadores familiares sin remuneración), representa que no se encuentran bajo el marco legal que regula y protege el trabajo en relación de dependencia.

De estas personas, la informalidad por ocupación laboral es del 62,4% para cuentapropistas, 36,1 % los asalariados y el 19,7% para patrones.

Evolución de la informalidad

Si bien tener el 42% de la población en la informalidad parece una cantidad importante, es necesario saber cómo evolucionó la misma, así como el empleo registrado y poder entender la dinámica de la informalidad.

A razón de que el INDEC comenzó a medir la informalidad laboral sobre los ocupados (antes lo hacía sobre asalariados únicamente) a partir de 2023, es necesario buscar datos en otros organismos.

Por esto se utilizan los datos que proporciona el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de la Plata, que utiliza dos definiciones para determinar la informalidad mediante la EPH.

Por un lado, la definición legalista que considera informales a las personas ocupadas (normalmente, asalariadas) que no tienen derechos a una jubilación cuando se retiren.

En cambio, la definición productiva de informalidad clasifica como informales a aquellas personas que a) Trabajan en microempresas, b) son independientes no profesionales y, c) son trabajadores familiares sin remuneración.

Además, se agrega la tasa de informalidad que calcula la Organización Internacional del Trabajo (OIT), también en base a la EPH.

Fuente: Elaboración propia en base a OIT y LABLAC (CEDLAS y Banco Mundial)

Se observa que el nivel de informalidad depende de la definición que se toma, sin embargo, eso no quita que sea visible un descenso de esta, al menos, desde 2004 hasta 2014-2015, año en el cual se estabiliza para volver a aumentar, alcanzando niveles no vistos desde aproximadamente 2008.

Según estimaciones publicadas por Argendata, en 2024 8,8 millones de personas se desempeñaron en la informalidad. (Maza, 2025)

La dinámica del empleo formal

Mas allá de tener en cuenta el nivel de informalidad, también es importante la cantidad de personas que se encuentran en la formalidad, ya que es clave en la capacidad de financiamiento del sistema previsional.

Fuente: Elaboración propia en base a Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (2025).

Para la cantidad de trabajadores registrados en el SIPA también se pueden detectar algunas tendencias. Los trabajadores registrados aumentaron entre 2012 hasta 2018, pasando de 10,9 millones de personas a 12,3 millones en enero de 2018.

Luego se da un mínimo de 11,8 millones en mayo de 2020, para volver a la tendencia de crecimiento hasta los 13,4 millones en octubre de 2023. El último dato destacable es la baja entre noviembre y diciembre de 2024, pasando de 13,3 millones a 12,8 millones de un mes a otro.

Es importante tener en cuenta que, dentro del empleo registrado, se considera lo que es empleados en el sector privado (asalariados privados y empleados en casas particulares), empleados en el sector público y trabajadores independientes (monotribustistas y autónomos), permitiendo analizar si alguna modalidad ocupacional tuvo una tendencia diferencial.

Fuente: Elaboración propia en base a Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (2025).

Se observa que las principales modalidades ocupacionales que crecieron en el periodo fueron los trabajadores públicos y los independientes. Mientras que estos pasaron de 2,5 a 3,4 millones y de 1,9 a 2,8 millones respectivamente, el empleo privado paso de 6,5 a 6,7 millones de empleados, un crecimiento por debajo de los demás (3,31%).

Es decir que de los casi 2 millones de empleos registrados que aumentaron en el periodo analizado, el sector privado solo explica el 10,84%, mientras que el sector público y el independiente explican el 43,45% y el 45,71% respectivamente.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que, según estimaciones propias en base a las Estadísticas de la Seguridad Social, los trabajadores independientes representan aproximadamente el 24,29% de los contribuyentes al SIPA, pero solo aportan el 3,83% del total (junio de 2025).

Estos números son similares a los estimados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (2021), quienes determinaron que los trabajadores independientes representaron el 26,2% de los aportes pese a aportar solo el 3,4 % del total.

Entonces la mayor parte de los aportes al SIPA proviene del empleo formal privado y público, aunque este último depende del financiamiento generado por el sector privado y puede responder a decisiones políticas de cada gobierno. Por ello, resulta más relevante centrarse en la evolución del empleo registrado del sector privado.

Además de la evolución de la cantidad de personas empleados en el sector privado, también se puede analizar la dinámica de la creación de neta de empleo.

Fuente: Elaboración propia en base a Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (2025).

Se evidencia así porque el empleo registrado privado se mantuvo prácticamente estancado en el periodo, salvo el periodo desde fines de 2020 hasta mediados de 2023, es difícil encontrar un periodo sostenido de creación neta de empleo privado registrado, aunque se debe tener en cuenta el “golpe” al sector durante la pandemia.

Diagnosticando el problema

Como se muestra en el trabajo de Krysa y Lanteri (2018), el cual forma parte de los documentos de trabajo del Banco Central de la República Argentina, La NAIRU (tasa de desempleo consistente con una inflación estable) para Argentina se mantiene relativamente estable a partir de 2008.

Fuente: Lanteri, L., Krysa, A. (2018)

La NAIRU se mantiene entre el 7-9 % a partir del 2008, mientras que la tasa de desempleo oscila en niveles muy similares, manteniendo una brecha casi nula. Sumado a esto, en 2024 el nivel de desempleo alcanzo el 6,4 %.

Podemos entender entonces, que el problema en argentina no es tanto la cantidad de puestos de trabajo, sino el nivel de informalidad de estos.

¿Cuáles son los motivos para que exista la informalidad?

Nuria Susmel, economista de la consultora Fiel, aseguro que “hay varios factores que explican la informalidad”. Desde el lado del trabajador “hay gente que no quiere estar registrada porque pierden otros planes o las asignaciones familiares” y desde las empresas “está el tema de los costos laborales y toda la carga impositiva que es alta y juega en contra” (Giménez, 2023).

Un trabajo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que mide el costo del trabajo asalariado en América Latina y el Caribe, determinó que argentina es el país con mayor costo no salarial promedio.

Fuente: Alaimo, et al. (2017, BID)

Relacionado a esto, la legislación laboral parece diseñada para favorecer a los profesionales que intervienen en la “industria del juicio” y que cuenta entre sus actores a buena parte del fuero laboral. (Pristupluk, 2025).

Fuente: Argentina en Datos (2025).

Los cambios de la reforma laboral

Si bien de momento no hay ningún proyecto presentado, diversos medios han compartido versiones de lo que podría incluir la reforma laboral, anunciada por el ministro Luis Caputo en el Coloquio de IDEA afirmando que “Ahora viene una segunda etapa, como muchas veces dijo el presidente, una segunda etapa de lo que son las reformas de segunda generación. Esencialmente, nos referimos a una reforma laboral y una reforma tributaria” (Maza, 2025).

Es por este motivo que las medidas descritas a continuación no son una representación completamente fidedigna de lo que puede ser el proyecto final.

En términos generales, lo que busca el gobierno es una flexibilización laboral para el sector privado, que permita a las partes fijar sus contratos sin la necesidad de mantener las condiciones que determina cada sindicato para toda la actividad.

Entre los principales puntos que podría plantear la reforma, se encuentran (Olveira, 2025 & De los Ríos, 2025):

  • Ultraactividad: limitar que se prorroguen automáticamente los convenios colectivos luego del vencimiento de los mismo, manteniendo las condiciones de trabajo hasta una prórroga o acuerdo expreso.
  • Indemnización: establecer un fondo de cese para cobrar las indemnizaciones, conformado por contribuciones del trabajador y el empleador.
  • Sindicatos: determinar que los aportes sindicales solo se hagan si se tiene la autorización expresa del trabajador y que las contribuciones gremiales solo se apliquen a los afiliados. Además, buscaría prohibir las asambleas sindicales dentro de las empresas sin autorización previa, establece un límite de delegados sindicales y prohibir su designación en las pymes.
  • Judicial: tratar de establecer un criterio unificado para la determinación de las indemnizaciones y multas.
  • Contratos: cada empresa a través de su contrato podrá establecer las condiciones laborales con los sindicatos. Entre los cambios que podrían establecer están a) descansos de 12 horas entre jornadas; b) salarios dinámicos por mérito y productividad, además del salario base; c) vacaciones fragmentadas a lo largo del año, con al menos 7 días en el verano; d) banco de horas con limites semanales, pudiendo compensar entre días con mayor y menor carga laboral; e) tickets canasta como parte del sueldo hasta cierto limite.
  • Derechos de huelga: cobertura mínima de la actividad del 75% para los servicios esenciales y 50% para los servicios de “importancia trascendental”.
  • Digitalización: eliminar tramites presenciales y simplificar la contratación laboral, permitiendo que “en 24 horas se pueda contratar a un empleado” según el gobierno.
  • Matrícula: Eliminar el requisito de estar matriculado en los colegios profesionales para ejercer distintas actividades
  • Distribuidores independientes: implementar un nuevo régimen laboral para los “distribuidores independientes” que trabajan para plataformas como Pedidos Ya, Rappi o Mercado Libre, entre otras.

Mas allá de todos estos puntos, hay que resaltar el hecho de que aún no se presentó ningún proyecto de manera definitiva, por los puntos establecido arriba podrían cambiar o desaparecer. Incluso esta semana, el propio presidente en una entrevista realizada en AfterMarket (Neura Media), aseguró que el proyecto ni siquiera está terminado y todo lo que dijeron los medios es mentira.

Reflexión final

En primer lugar, es importante que el INDEC comience a elaborar y difundir estadísticas más completas sobre la informalidad laboral, lo que va a permitir un mejor y más preciso análisis del fenómeno a lo largo del tiempo.

En relación con el mercado laboral, el problema central no pasa por la cantidad de empleo disponible, sino por la formalidad de este. Con una tasa de desempleo cercana a la NAIRU, se mantiene un nivel de informalidad en torno al 40% y prácticamente estancada hace varios años, por lo que el mercado absorbe la mano de obra, pero no aumenta su formalidad.

A esto se le suma que el empleo privado registrado apenas creció en la última década, mientras que el empleo público y el independiente fueron los que absorbieron el incremento del empleo registrado.

Más allá de la gravedad del estancamiento en el empleo registrado privado, también es importante por el peso del empleo registrado en el financiamiento del sistema previsional, el cual siguiendo a Entendiendo el sistema previsional argentino, tiene capacidad de autofinanciarse por alrededor del 50%.

Es por esto que la discusión sobre la informalidad adquiere relevancia, no solo por la pérdida de derechos laborales para el 42% de los trabajadores, sino que el sistema previsional no es autosustentable.

Ya sea que la informalidad responda a los costos no salariales asociados, a la industria del juicio, a la rigidez normativa o por el motivo que sea, queda clara la necesidad de una reforma laboral que trate de modernizar el sistema e incorpore a más personas en la formalidad.

Si bien no se sabe exactamente el contenido del proyecto de ley, se sugiere que trataría de resolver ciertas cuestiones asociadas a las causas de la informalidad como reducir costos o una mayor flexibilidad a las empresas para negociar convenios de trabajo más acordes a cada realidad y contexto.

Si estos puntos, o los que terminen surgiendo del verdadero proyecto son suficientes para paliar el problema, será algo que solo el tiempo y el mercado laboral determinen. Lo que queda claro, es que ante la rigidez del marco normativo para adaptarse el mercado ya hizo su propia reforma laboral, empujando a millones de personas a la informalidad.

Referencias

Alaimo, V., et. al. (2017). Medición del costo del trabajo asalariado en América Latina y el Caribe. Banco Interamericano de Desarrollo.

De los Ríos, M. (2025). REFORMA LABORAL PARTE 2: LAS DUDAS [Video]. YouTube.

De los Ríos, M. (2025). REFORMA LABORAL: LOS DETALLES [Video]. YouTube.

Giménez, J. (3 de octubre de 2023). Informalidad laboral en la Argentina: datos y razones de un fenómeno en aumento. Chequeado

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). (2024). Indicadores de informalidad laboral (EPH). Mercado de trabajo.

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). (2024). Tasas e indicadores socioeconómicos (EPH). Mercado de trabajo.

LABLAC (CEDLAS y Banco Mundial). (2025). Estadísticas de empleo.

Lanteri, L., Krysa, A. (2018).Estimación del producto potencial y de la brecha del producto, para Argentina: aproximaciones a partir de un filtro multivariado y del método de la función de producción. Banco Central de la República Argentina.

Maza, A. (16 de octubre de 2025). Caputo prometió a los empresarios del Coloquio de IDEA avanzar con las reformas laboral y tributaria más incentivos al ahorro en pesos. Infobae

Maza, A. (17 de Julio de 2025). La Argentina tiene 9 millones de trabajadores en la informalidad: 40 años de deterioro y contraste con la región. Infobae.

Ministerio de Justicia. (s. f.). Modalidades del contrato de Trabajo.

Neura Media. (14 de noviembre de 2025). Javier Milei EN VIVO con Julián Yosovitch: After Market – 14/11 [Video]. YouTube.

Olveira, D. (11 de noviembre de 2025). Cepo a sindicatos en empresas: los límites que les pondrá el Gobierno con la reforma laboral. IP Profesional.

Organización Internacional del Trabajo. Argentina.

Pristupluk, R. (17 de septiembre de 2025). Las razones de la informalidad laboral. La Nación.

Schteingart, D. (s. f.). Informalidad y desempleo. Argendata Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. (2025). Situación y evolución del Trabajo Registrado. Ministerio de Capital Humano.

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